Homenaje a un cormorán de la Costa Brava
Como un negro cormorán,
hábil cuervo de mar,
con el ritmo de las olas,
me enseñaste a disfrutar.
Te seguía en zambullidas,
te perdía sin nadar,
te encontraba caminando
cuando hablábamos al mar.
Recuerdo mis temores
que ayudaste a superar,
todos tus valores
ya los puse a navegar,
las hojas y las flores
ya no paran de crecer.
Pensando en tus momentos
no me paro de reir,
te miro y no te veo
me conformo con sentir
que cada dia sientas
que crezco junto a tí.
Y junto al mar,
tan fría despedida,
hoy me puso a despegar,
y frente a la bahía,
de Rosas preferidas,
un te quiero pedregoso,
todo un mundo ya es tu altar.
a Emilio Pérez Delgado (un poeta, un pensador, un libertario...)